La importancia de alcalinizar

By | Retiro Verde | 5 Comments

ALCALINIZAR: Este es un principio curativo fundamental: la acidez de los fluidos corporales produce enfermedad y la alcalinización trae salud.

Constantemente el metabolismo produce desechos ácidos que deben ser neutralizados o excretados de alguna manera para que la vida sea posible. Los seres humanos, por lo tanto, necesitamos una provisión constante de alimentos alcalinos que neutralicen la generación de ácidos. Nuestra vida y nuestra salud dependen de la capacidad fisiológica del cuerpo de mantener la estabilidad del pH sanguíneo en torno a 7,46, en un proceso denominado homeostasis. Con este pH ligeramente alcalino los procesos químicos del cuerpo se llevan a cabo más eficientemente y los productos residuales se eliminan más rápidamente.

Si el cuerpo no tiene el pH óptimo, las enzimas metabólicas y digestivas de los órganos funcionarán mal y nuestra salud se resentirá.

El pH sanguíneo más sano se ubica en el estrecho rango entre 7,42 y 7,50.

Escala Ácido Alcalino

Escala Ácido Alcalino

En este rango las células operan más eficientemente, en especial las células cerebrales. Demasiada alcalinidad puede ser tan negativa para el cuerpo y las funciones cerebrales como demasiada acidez.

Nos concentramos en la acidez porque la mayor parte de las personas tiene una sangre demasiado ácida, pero hay que ser cuidadosos en ambos sentidos.

Si ingerimos demasiados alimentos ácidos y el cuerpo, la sangre, la linfa y la orina se vuelven acidas en vez de alcalinas, entonces el bazo, el hígado, el corazón y los riñones, que son los órganos que purifican la sangre, se agotan, se debilitan y son mas susceptibles a las enfermedades. Los desechos tóxicos no pueden ser eliminados y se comienzan a acumular en las articulaciones produciendo artritis y/o gota.

O intentan ser eliminados a través de la piel produciendo acné, soriasis y furúnculos. La acidez, por lo tanto, es un factor que contribuye a diferentes enfermedades como hemorroides, cáncer, problemas renales y cardíacos, cálculos e infecciones biliares, impotencia, presión alta y cardiopatías, apoplejías, asma y alergias.

Extraído del libro “Hay una Cura para la Diabetes” de Dr. Gabriel Cousens